Una entrada al azar: Encuesta: ¿Cómo ves pani.es?
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    Democráticamente

    Martes, 25 Agosto, 2009, 3.843 visitas

    Adolf Hitler llegó al poder en Alemania democráticamente. Eran tiempos difíciles para aquel país. Hitler construyó un pensamiento basado, entre otras ideas populistas, en el odio hacia el otro, el no alemán. Pensamiento que caló en los votantes germanos hasta el punto de que acabaron encumbrándole a la Cancillería. Una vez instalado en el poder no se limitó a llevar a cabo su programa electoral, sino que, como sabemos y lamentamos ahora, pervirtió el mismo sistema, desde dentro, laminando cualquier posibilidad de reacción ante su barbarie. Europa y el mundo hubieron de sufrir una guerra atroz para acabar con el nazismo.

    Hugo Chávez llegó al poder en Venezuela democráticamente. Ganó unas elecciones y se hizo con las riendas. Una vez conseguido el objetivo de mandar, se dedicó -se dedica- a realizar cambios en la mismísima estructura del Estado, destrozando la división de poderes que es fundamental para que una democracia pueda ser considerada como tal, acallando a la oposición para que no pueda acercarse a la mínima posibilidad de ganar unas elecciones, controlando los medios de comunicación del país, cerrando directamente los medios menos afines al chavismo.

    Silvio Berlusconi llegó al poder en Italia democráticamente. Lo siguiente fue cambiar las leyes de la República para conseguir no ser imputado en diversas causas de corrupción. Además, cambió la legislación que le impedía poseer televisiones, de forma que ahora tiene los medios más influyentes en su bolsillo.

    Estos tres casos, salvando todas las distancias que se quiera, son ilustrativos de cómo se puede acceder democráticamente al poder para después pervertir el propio sistema democrático convirtiéndolo en algo muy diferente a lo que debería ser. Hay más ejemplos, ya lo sé. Pero más que ver lo que ya sabemos, lo que me pregunto es qué podemos hacer al respecto. Qué puede hacer la democracia para evitar estas “anomalías”. Por ejemplo, qué pensar sobre lo que está pasando en Honduras.

    Manuel Zelaya

    Yo no digo que la solución hondureña al uso abusivo del poder democráticamente ganado sea la correcta, pero no puedo evitar ver en Manuel Zelaya a otro Chávez y, por extensión, a otro Berlusconi (y no sigo…). Alguien que llegó al poder democráticamente para, una vez dentro, cargarse el mismo sistema democrático. Seguramente lo que me chirría es la forma en que lo arrancaron del poder -mediante un golpe civil apoyado en el Ejército-, pero no dejo de preguntarme si no era peor permitirle llegar a los extremos de degeneración democrática a los que ya han llegado, entre otros, Chávez y Berlusconi. Hay asuntos en los que sólo tengo preguntas. Si alguien me ayuda a pensar, se lo agradeceré.


    Agosto de 2009

    Lunes, 24 Agosto, 2009, 3.030 visitas

    Este mes de agosto está siendo de lo más tranquilo. Sobre todo, ahora que se va acabando, me acuerdo de lo que he hecho y dejado de hacer, y de lo que ha pasado a mi alrededor, de lo que he visto, de lo que me he reído, de los ratos buenos y de los otros. Y no me resisto: esto hay que bloguearlo, así que allá vamos.

    Agosto: vacaciones

    Sí, yo soy de los tradicionales. Tengo vacaciones este mes, como tantos otros. Eso quiere decir que uno se va de viaje a la vez que el resto del mundo, con las consiguientes aglomeraciones típicas de agosto, con visitas a sitios llenos de otros turistas que, como yo, quieren pasar sus vacaciones lo mejor posible. La verdad es que, no obstante, no imagino otra época del año mejor para tener vacaciones. Me gusta la playa, soporto el calor mejor que el frío, me encanta la sensación de beberme una cerveza muy fresca mientras me preparan un plato de pescaíto frito, y sin trabajar. Nada. Definitivamente, me gusta agosto.

    De viaje: Salamanca y un reino

    Mi viaje de este verano ha sido a Salamanca. He estado en la ciudad dorada, disfrutando de su arquitectura, de sus tapas, de los paseos por sus calles. He visto lo que todo turista debe, seguramente, ver. Y me ha gustado mucho. No he podido evitar repensar a Unamuno. Lo injustos que hemos sido con ese hombre desde la izquierda, y lo maravillosa que España habría podido ser de no haber mediado hijos de puta como Franco o Millán-Astray. Qué derecha civilizada perdimos la oportunidad de tener. En fin.

    Además, en una de mis correrías por la provincia visité Miranda del Castañar, donde, de repente, me encontré con una casa en cuya puerta había inscripciones que, junto a un presunto escudo de armas, decían: “JOZE PANYAGUA. AÑO DE 1698″. Un alegrón, vamos, para alguien que pensaba que los Paniagua éramos los desarrapados de Extremadura o de Castilla, que vete tú a saber. Me acuerdo ahora de las risas que me eché a costa del descubrimiento. Porque, si hay una casa de los Paniagua, y con escudo, eso es que este humilde republicano podría provenir de familia de alta alcurnia. Y, puestos a elegir, para qué quedarse en Conde o en Duque. Así que dicho y hecho. Me he autocoronado como Rey de Miranda del Castañar. Con dos cojones 8-)

    La Casa Real

    Deportes: pachangas, Nadal y F1

    Las pachangas amistosas del fútbol de verano me la pelan, qué os voy a contar. Incluidas las supercopas y demás mierdas de competiciones sin valor. Llamadme elitista, pero lo que no sea la Liga y la Champions me la suda ampliamente. Por cierto, esto vale juegue quien juegue, no os penséis que es envidia insana madridista porque el Barça se haya llevado la Noséqué de Nosédónde. Ya expliqué por aquí, hace mucho tiempo, el valor que le doy yo a la Copa, a la Supercopa, a la Megacopa, y a la madre que las parió. Otra cosa muy diferente es ver cómo se va formando un equipo, mi Madrid del alma, con la llegada de buenos jugadores y de un entrenador que me parece que tiene la cabeza bien amueblada. Y me ilusiona ver a Xabi Alonso con nuestra camiseta, qué queréis que os diga.

    Hablando de otras cosas, me encanta ver a Rafa Nadal recuperándose, y disfruté viendo a Barrichello ganar el Gran Premio de Valencia (sí, ya sé que se dice “de Europa”, pero…). Se le veía tan feliz que hasta me acordé de cuando estaba en Ferrari. Por cierto, a los que toman decisiones en la Scuderia: podéis iros a la mierda de mi parte. Sin ánimo de molestar.

    Barrichello en Valencia

    Y, en fin, el verano sigue, tengo un añito más -cumplí 43 el día 22-, las vacaciones no han terminado todavía, no me apetece hablar de cosas tecnológicas -bueno, va: he disfrutado como una mona de feisbukear desde mi Windows Mobile; y el nuevo Windows 7 recién instalado es simplemente maravilloso- y no pienso poner ningún impedimento a que me sirvan más cerveza helada y pescaítos. Pensándolo bien, mejor no dejarlo para otro día. Esta noche, al bar. ¿Alguien se apunta?


    Amigos para siempre

    Jueves, 6 Agosto, 2009, 3.232 visitas

    Quien tiene un amigo tiene un tesoro, dicen. Y a algún político valenciano este dicho le viene al pelo, visto lo visto. O sea. Hace unos días nos desayunamos, empezando el mes de agosto -aprovechando que la guardia la tenemos baja- con que el Tribunal Superior de Justicia de Valencia (TSJV) ha decidido, para que nos entendamos, que la imputación que pesaba sobre el President de la Generalitat y otros amigos suyos y correligionarios -en todos los sentidos- por cohecho, se quedaba en nada. Que Don Francisco Camps es inocente. Mejor dicho: que, a pesar de que podría haber aceptado regalos de unos facinerosos, eso no le convierte en facineroso. Bien, acatemos la voz de los súper tacañones.

    Pero claro, a uno le gusta no sólo acatar, sino pensar. Qué le vamos a hacer. Y me ha dado por pensar, precisamente, en lo guay que es tener amigos y, si tienes poder, lo que mola colocarlos en puestos en los que, eventualmente, puedan sacarte de algún atolladero. Verbigracia. Pongamos que tú eres un señor muy del Opus y tal, y que tienes amiguetes de la obra, o de la carrera, o del partido (Popular, no nos engañemos). Y que llegas al poder. Y que les vas haciendo favorcillos. A uno le pones de Conseller, y luego lo elevas al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). A otro, amigo del alma, le permites que te regale cosillas, sin mala intención, que conste. A otro más lo colocas de jefe del TSJV, que nunca se sabe. Es lo que tiene la amistad y el poder.

    Camps y un amigo

    Claro, tal y como te lo has montado acabas de ganarte un futuro de regalos e inocencias. Porque a tu amigo del alma le permites que te haga los primeros -a quién le importa que, de paso, el hombre se gane unos milloncejos en concesiones otorgadas por tu Administración. Si a los rojos les da por cacarear y va y te llevan a juicio, no importa: ahí tienes a otro amigo que hace valer su condición de juez y de parte, y te declara limpio, impoluto, inmaculado. Pero como la cosa vaya a mayores, joder, siempre te quedará alguien a quien apelar en el CGPJ, que algo hará la amistad.

    En fin, como me decía un amigo: “¿qué esperabas?”. Y, la verdad, yo sólo esperaba Justicia. Aunque por lo que se ve, de eso no hay. Pero lo que es amistad…