Apple ha presentado el nuevo iPhone 4, y a mí me ha dejado con ganas de tenerlo -y qué ganas-, aunque con cierta sensación de tener delante un producto que podía ser más completo. Para empezar, no hará falta decir que Apple, a diferencia de Microsoft, no necesitaba hacer una revolución a lo WP7. Le basta con reformar lo que tiene -un gran dispositivo-, así que para qué revolucionar.

Apple iPhone 4

Apple se ha limitado -y no es poco- a hacer un magnífico lavado de cara de su dispositivo, y a añadirle algunas funcionalidades. La nueva carcasa de acero y su aspecto menos redondeado y más fino, le dan un aire más estándar, sin perder el sello Apple, esa finura pija inherente a todo aparatito de los de Cupertino. Una batería mayor y con más capacidad, y un procesador más rápido (el A4) hacen de iPhone 4 un dispositivo aún más deseable por los frikis appleianos y por sus abducidos, entre los que me cuento. ¿Más cosas? Pantalla con una resolución de 960 x 640, vídeo-llamada a toda pantalla, multitarea -ya era hora-, cámara de 5 mega-píxeles con flash LED, grabación y edición de vídeo en alta definición, carpetas de fácil creación para organizar las aplicaciones… En fin, un aparato fabuloso, que no hace sino mejorar a su antecesor.

Por otro lado, sin ánimo de hacer sangre, pero puestos a ver la de arena, bien podríamos decir que Apple no se ha lanzado a fondo. Tal vez porque la estrategia es ir dando los pasos despacito, creando espectativas y dejando madurar al mercado, los de la manzana no han incluido iPhones con más capacidad (sólo llegan con 16 o 32 GB), se les ha vuelto a olvidar -vaya- ponerle radio FM (como si eso costara tanto)… Peccata minuta, en todo caso. Sin duda el nuevo cacharro de Steve Jobs ha venido a continuar con el camino triunfal de sus predecesores, sin tirarse a piscinas. Ni falta que les hace.

© 2008-2011 - Pani Paniagua Pani.ES (blog) - Paniagua.ES (web) Suffusion theme by Sayontan Sinha