Pani

 

Lo que tenía que pasar ha pasado: mañana será mi último día como MVP de Microsoft. Desde 2003 hasta 2012 he tenido el placer de compartir muchas experiencias con colegas frikis de todo el mundo expertos en tecnologías de Microsoft. Y me lo he pasado bien. No: muy bien. Por quedarme con algo, me acuerdo aquí y ahora de los viajes a Seattle, con los desayunos a la americana en Pike Place Market, y el café con half and half a 1$; con el jazz y el bourbon cerca de Pioneer Square; con el Jul’s Dance y el baile de la cucaracha al lado de la furgoneta de YMCA, en Alaskan Way, y la subida vertiginosa -hijos de puta- al Space Needle.

Space Needle @ Seattle

También me acuerdo de tantos geeks que no pienso nombrar porque seguro que me dejaría alguno en el tintero, y no sería justo: todos han sido mis amigos, y muchos lo siguen y seguirán siendo. De mis MVP Leads, Alberto y Cristina: os las he liado pardas, ¿eh? En fin, un recuerdo para toda la buena gente que me he encontrado en este tiempo.

Ahora es el momento de repensar muchas cosas, de reinventarme, de aprovechar cierta sensación de liberación que noto por aquí dentro, de disfrutar de no sentirme responsable de muchas cosas. Me pongo a ello. Y aquí me tenéis, para lo que necesitéis. Como siempre :-)

 

Imagina que odias los Seat. Todos y cada uno de los coches de esa marca. Te parecen feos, incómodos, poco potentes, no sé, los odias y ya está. Tienes tus razones, o simplemente es algo visceral, irracional, un prejuicio. Los odias y punto. Vale. Ahora imagina que Aston Martin se hace con Seat. Llegan, compran la marca y deciden hacer algo diferente, presumiblemente mejor. Pero tú, recuerda, sigues odiando a Seat.

Al cabo de unos meses, la nueva Seat, propiedad ahora de Aston Martin, saca al mercado un modelo -el Seat London, pongamos por caso- que resulta ser un auténtica maravilla: bonito, con un estilo inconfundible inspirado en los mejores Aston Martin de la Historia, rebosante de motor, elegante a la vez que deportivo… Y, claro, a ti se te caen los palos del sombrajo. Joder, yo que odio a Seat, que he vilipendiado sus coches, que me he reído en la cara de los amigos que los conducen, y ahora, mira por dónde, menudo pedazo de carro se han inventado estos. Joder, joder, joder.

Y ahora deja de imaginar, y destapemos la metáfora. Seat es, ya te lo imaginas, Nokia. Aston Martin hace el papel de Microsoft. Y el Seat London se llama Nokia Lumia 800. Este:

Volviendo a los prejuicios, os diré que a mí los productos de Nokia anteriores al Lumia 800 me siguen pareciendo una mierda. En eso no he cambiado de opinión. Y esos prejuicios tienen alguna base empírica, pues he probado, usado y poseído algún terminal de los finlandeses. Aunque también son algo que me sale de dentro, pues siento verdadero asco cuando veo rodar un Symbian, qué queréis que os diga. Lo que no quita para que no sólo sepa reconocer el cambio espectacular que se produce cuando sale al mercado una maravilla como el Lumia, sino que incluso yo, defensor y usuario a ultranza del iPhone de Apple haya decidido pasarme al nuevo Nokia. ¿Mis razones? Allá van.

Mi iPhone 4, que llevo utilizando desde hace un año, es una verdadera maravilla. Cuando Apple sacó al mercado el primer iPhone, ya se veía que ese terminal iba a cambiar el mundo de la telefonía móvil. No reconocer eso a toro pasado es estar muy ciego, y yo tengo los ojos bien abiertos. Razón por la que un terminal, a mí, me tiene que entrar por los ojos, o empezaremos mal. El iPhone fue revolucionario porque estéticamente representaba algo que no existía: un teléfono precioso, grande pero no excesivo, con una pantalla fabulosa, y un sistema operativo sencillo, que hacía que todo fuera fácil. Pero, ah, el tiempo pasa, y se lleva la novedad. En estos tiempos, al menos desde un punto de vista tecnológico, nada dura no ya eternamente, sino más allá de, pongamos, cuatro o cinco años. Y desde el nacimiento del iPhone, lo cierto es que el único avance plástico fue el paso de los modelos 3x al 4 (mejor no profundizaré en las novedades, desde un punto de vista estético, del iPhone 4S: cero). En cuanto a avances tecnológicos, bastantes y muy importantes, pero el iOS, incluso el 5, ya no representa nada revolucionario. Es el mismo repositorio de iconos de aplicaciones.

Si la interfaz es el rey, Apple está perdiendo la batalla. Y no precisamente frente al Android de Google, esa especie de fusión de tecnologías obsoletas con militancia opensourcista. Apple pierde contra quien menos se podía esperar: contra una Microsoft que decidió abandonar todo su viejo trabajo de sistema operativo para móviles para empezar de cero, y que ha conseguido que su Windows Phone 7, ahora sí, sea sinónimo de innovación, de novedad, de frescura, de usabilidad, de confiabilidad. Que sea bonito y llamativo para cualquier usuario, pero también útil a nivel empresarial.

Y, en fin, por eso mi terminal es el Lumia de Nokia: porque Aston Martin ha hecho un excelente trabajo con el Seat London. ¿Nos damos una vuelta? ;-)

 

 

Como sabéis por una entrada anterior, he tenido mis problemas con Facebook. Por culpa de su censura perdí una página de información sobre Windows, además de un montón de álbumes de fotos, y todos los amigos que había ido haciendo con el tiempo. Aun así, decidí abrir otro perfil de Facebook, con la firme intención de no volver a subir nada verdaderamente importante allí, pues no puedo evitar pensar que en cualquier momento volveré a perder todo lo que tenga en esa cuenta.

Y ahora me entero de que los chicos de Google están siguiendo de cerca los pasos censores de Facebook, en su nueva e incipiente red social llamada Google+. Con una particularidad que los diferencia. Para mal, y me explico. Al cerrarte un perfil de Facebook lo que pierdes son los datos que hayas subido allí. Punto. Pero si te cancelan el de Google+, pierdes TODO lo asociado con tu cuenta de Google. Te quedas no sólo sin Google+, sino sin Gmail, sin Calendar, sin los contactos, sin acceso a tus álbumes de Picasa… Y eso sí que no, al menos en mi caso.

No me da la gana perder un montón de información porque a los señores de Google no les guste “algo”, sin que me den posibilidad de recuperarla. Así que ahí se quedan con su nueva red social. En cuanto publique esto, vaciaré de datos la cuenta de Google+, y la dejaré inactiva.

Avisados estáis. Nos vemos en Twitter ;-)

 

Como sabéis, soy un usuario compulsivo de varias redes sociales. En una de ellas, Facebook, había llegado a crear una especie de microclima paniagüero, en el que se mezclaban diatribas políticas con páginas frikis. Todo muy heterogéneo, muy sin sentido, muy anárquico y muy divertido. Hasta que pasó lo que pasó.

Los chicos de Facebook decidieron, supongo que previa denuncia de algún hijo de la grandísima puta, cancelar mi cuenta. Me llegó un email con el asunto “My Personal Profile was Disabled” (Mi perfil personal ha sido desactivado). Yo supuse que se trataba de algo irrelevante y temporal, pero qué va. Habían cancelado mi perfil completamente, negándome el acceso a mis datos, a mis grupos, a mis páginas, a mis fotos…

Grité y pateleé todo lo que pude, por supuesto. Les rogué que reconsideraran su postura, les exigí que me aclarasen las razones de la inhabilitación para poder defenderme… De todo, y nada. Al final les escribí este correo:

Hola:

Las explicaciones que me das -si es que se pueden considerar explicaciones- son incoherentes, infundadas e ilegales.

Son incoherentes porque no podéis acusarme en un primer correo de vulnerar las directivas de Facebook en lo referente a suplantación de identidad o identificación falsa, y ahora salir con que en realidad de lo que me acusáis es de publicar contenidos poco recomendables. O lo uno o lo otro. O todo, pero dejando claro cuál es la acusación. Porque si se trata de lo primero, os equivocáis, ya que yo sí soy quien digo ser en mi perfil. Y si hablamos de lo segundo, estáis ejerciendo una censura inapropiada para una red social presuntamente libre.

Por eso mismo considero infundadas las acusaciones: poco fundamento tendrán cuando ni siquiera vosotros mismos sabéis explicar de forma precisa qué he hecho para merecer que canceléis mi cuenta. Si al menos tuvierais el valor de explicarme exactamente qué “delito” he cometido, tal vez hasta yo mismo os daría la razón, si la tenéis.

En cuanto a la parte legal, es evidente que vosotros podéis hacer y deshacer a vuestro antojo en vuestra propia red social, faltaba más, pero en un proceso en el que acabáis condenando a alguien a la pérdida de su identidad dentro de esa red, como mínimo tendríais que valorar si la acusación que se formula es justa, comunicar esa acusación al encausado, permitirle defenderse de la misma, y después tomar una determinación. Os habéis saltado todos los pasos que habrían podido dar visos de justicia a mi expulsión de Facebook, comportándoos como cualquier tribunal de la Santa Inquisición o la Gestapo.

Yo siempre he usado mi cuenta de Facebook con el mismo ánimo de la mayoría de vuestros usuarios: divertirme con mis amigos y establecer relaciones con ellos. Además, en mi condición de miembro del programa MVP de Microsoft, he difundido contenidos técnicos usando vuestra red social. Ahora he perdido todo eso, debido a una acusación injusta y anónima -para mí-, de la que no me habéis permitido defenderme. Habéis vulnerado mis derechos, y supongo que no soy el único que ha sufrido vuestra censura indiscriminada y vuestra falta de coherencia, de ética, y de profesionalidad. Pero en el pecado lleváis la penitencia: vuestros usuarios en EE UU decrecen lenta pero inexorablemente, y sabéis perfectamente que lo que pasa allí acaba siempre llegando aquí. Supongo que acabaréis como un MySpace cualquiera, pero no será sólo por el hartazgo de vuestros usuarios, sino que seguro que tendrán mucho que ver los métodos fascistas que usáis contra esos mismos usuarios que, como yo, ven vejados sus derechos más elementales -la presunción de inocencia, la formulación de una acusación clara, el derecho a la propia defensa- bajo la torpe excusa de las “razones técnicas y de seguridad”.

Creo que no merece la pena seguir con vosotros, por lo que de ahora en adelante me limitaré a dar publicidad por cuantos medios tenga a mi alcance -blogs, webs, Twitter, comunidades de Microsoft y otras en las que participo- de vuestra actitud mafiosa, censora, ilegal e intransigente. Y sí, sé que soy un grano de arena en vuestra inmensa playa de usuarios, pero con vuestra actitud estoy seguro de que no estoy solo. Y estoy convencido de que torres más altas que Facebook han caído a base de maltratar a sus usuarios. Os lo tendréis ganado.

Saludos.

Pani Paniagua

PD.: Si en el servicio de “User Operations” tuvieriais la mínima dignidad y profesionalidad, cosa que dudo mucho, este email lo escalaríais a quien corresponda, no tanto para que valore si tengo razón en mis argumentos -que me devolváis mi perfil francamente me importa un bledo a estas alturas-, como para que quien sea reflexione un poco sobre a dónde estáis llevando vuestra empresa con actitudes como la que habéis tenido conmigo. Pero para eso, claro, tendríais que tener vergüenza.

 

Ni que decir tiene que no recibí contestación a este último email, por lo que considero completamente muerta mi cuenta de Facebook. La buena, la legal, la que NO contenía datos personales falsos. ¿Y qué sigue? Pues nada del otro mundo: me he creado otra cuenta en la que pondré tantos datos falsos como me dé la gana, en espera de que me la cancelen también, momento en que aprovecharé para abrir otra, y otra, y otra… Si puedo ser un grano en el culo para la gentuza de Facebook, mejor que mejor. Así que ahora podéis encontrarme -no sé durante cuanto tiempo, eso sí- aquí. Aunque, francamente, mejor que me busquéis en Twitter, como friki -@panipaniagua- o como gamberro -@PaniTheBoss-, o en Google+, que parece que ha llegado para lo mismo que yo: para dar por el culo a Facebook.

Sólo una cosa más. Si tienes en alguna estima las fotos que subes a Facebook, los amigos que vas haciendo, las paginas o grupos que vas creando, tienes un problema. Cualquier día, sin previo aviso y sin posibilidad de defensa, recibirás un email con el asunto “My Personal Profile was Disabled”. Y entonces estarás jodido. Avisado estás.

 

Aprovechando que tengo un blog -mira qué bien-, había pensado daros la chapa con pensamientos muy profundos sobre los errores del PP y del PSOE que me impulsan a no votar a ninguno de ellos en las elecciones del 22M. También quería diseccionar la realidad de los partidos -de izquierda, ya me conocéis- a los que molaría votar, y las razones por las que deshecho a unos y acepto a otros. Incluso me planteaba explicaros por enésima vez las razones por las que la abstención, el voto en blanco o el voto nulo me parecen una pérdida de derechos inadmisible.

Pues sí. En todo eso pensaba, cuando me he dicho: resúmelo, Pani, resúmelo, que la peña no se merece que les robes tiempo y esfuerzo lector. Así que allá vamos. Para mí -este es mi blog, ¿no?- votar al PP es votar a unos ladrones recalcitrantes, sobre todo en mi tierra (aquí podría nombrar a Paco, a Rita, a Carlos, pero para qué, qué os voy a decir de ellos que no sepáis ya); votar el PSOE es votar, en el mejor de los casos, a unos mediocres (¿de verdad hay quien cree que Jorge Alarte, por ejemplo, puede ostentar liderazgo de algún tipo?) y en el peor, a unos mentirosos (¿alguien recuerda lo de que “los más necesitados no verán recortados sus derechos por la crisis”?). Por eso me adhiero plenamente al eslogan tuitero del #nolesvotes.

Pero deciros que no voy a votar a ninguno de los dos grandes partidos sería quedarme a medias, y sabéis que a mí me gusta mojarme. Así que aquí podría deciros que cualquier voto es más útil que no votar. O que votar en blanco o nulo es como abstenerse. O que hay partidos a la izquierda del PSOE que merecen, al menos, un voto de confianza (habréis notado el fino juego de palabras). Elegid el que mejor os parezca, faltaba más. ¡Pero elegid, cabrones, no os quedéis mirando cómo nos dan por el culo sin hacer nada! Yo, sin ir más lejos, votaré a Izquierda Unida (bueno, Esquerra Unida, aquí, en el País Valenciano), lo cual no es más que una de las opciones de izquierdas, probablemente la menos manchada, y la que a mí -¿este sigue siendo mi blog, verdad?- me parece más seria.

Lo dicho: no deberíamos hacer el juego a las políticas derechistas de PP y PSOE, votándoles; y no deberíamos quedarnos en nuestras casas como si nada nos fuera en la contienda. Y ahora, que cada uno haga de su capa un sayo, y que cada palo aguante su vela. Salud.

 

Después de muchos años de trabajo, en los que no paraba de decirme a mí mismo aquello de “mañana, si acaso, ya me pongo”, por fin he terminado el libro definitivo para que hasta el más imbécil pueda procrastinar sin complejos. Ya está a la venta “Procrastinar For Dummies”, en versión en español pero con portada bilingüe, para que se venda bien lo mismo en Guarromán que en l’Alfàs del Pi.

Como veréis, hay buenos consejos para que cualquiera, hasta el más trabajador y abnegado funcionario -¿oxímoron?-, pueda comprender que el estado de postergación de las actividades no sólo es normal, sino que es necesario y fácil de llevar a cabo. Y ya sabes: procrastina, que algo queda (por hacer).

 

NOTAS:

1. Dado el tema que trata el libro, después de todo este tiempo de escritura, sólo está realmente disponible la portada. ¿O esperabais algo más?

2. Agradecimientos: a David Nudelman, por encarrilarme hacia la fuente principal de conocimientos de edición avanzada de portadas “para idiotas”, The Official For Dummies Cover Generator, donde podéis ver el original ;-)

3. Dedicatorias: a Elo Martin y Luis Cases, grandes procrastinadores. Sin vosotros, esta portada habría sido imposible.

 

Hay pocas cosas más aburridas que leerle a un bloguero sus cuitas con su blog. Que si he actualizado no-sé-qué a la versión no-sé-cuántos; que si ahora la sección equis está disponible por-aquí, en vez de por-allá. Y eso. No obstante, hay ocasiones en que es inevitable hacer balance de los cambios que se producen en un blog, sobre todo cuando estos afectan no sólo a la bitácora en cuestión, sino también a otros sitios del autor, o incluso a la forma de enfocar esos sitios. Y esta es una de esas ocasiones.

Como sabéis, no hace demasiado tiempo, realicé un cambio radical en mi sitio web, con motivo de su 15º cumpleaños. Así, el conocido como El Web de Windows de Paniagua (WWP), dejó de usar la dirección paniagua.net para pasar a http://paniagua.es. Adicionalmente, y no menos importante, alojé el WWP en un hosting de WordPress, la misma plataforma que mueve El Blog de Pani. Sin embargo, ambos sitios siguen retroalimentándose, compartiendo todo lo referido a cosas técnicas. Esto no va a cambiar sustancialmente, en el sentido de que no voy a dejar de “avisar” mediante entradas en el blog de las novedades importantes -y sólo esas- que se produzcan el el WWP. Pero mi intención sí es cambiar un aspecto de esta retroalimentación: a partir de ahora, los asuntos referidos a tecnología, a IT, a TIC, llamadlo como queráis, se publicarán en el web, en http://paniagua.es, dejando para el blog un carácter más personal.

Una de las razones para este cambio de filosofía es no saturar a los visitantes con repeticiones no deseadas, y también marcar con algo más de claridad a dónde tiene que acudir un usuario que lo que busca es información sobre computación (al WWP), y dónde encontrará temas personales quien ande buscando mis opiniones o mis tonterías (el blog).

Pero los cambios son más, y de mayor calado, y me explico. Hasta hace poco, yo tenía una cuenta en Twitter, y sólo una: @panipaniagua. En ella igual vertía opiniones personales, e incluso exabruptos, que informaba de cualquier novedad que se producía en el mundo de Windows. Y eso ha cambiado, también. Desde no hace mucho, ambas cosas quedan desligadas, con la misma finalidad que la separación de contenidos entre el web y el blog que os acabo de explicar . ¿La forma de separar el trigo de la paja? Una cuenta para lo técnico (@panipaniagua), y otra nueva para lo personal (@PaniTheBoss). Por supuesto, si estás leyendo esto, estás invitado a seguirme en cualquiera de las dos, y te lo agradeceré mucho, pues así me siento más arropado. Lo que no quita que, tal vez, quieras seguirme sólo en una de ellas: la friki o la gamberra.

Otro cambio que querría comentaros: Facebook. En realidad es más un cambio de perspectiva que otra cosa, y en la misma línea de los anteriores. Mi usuario de esa red social, Pani Paniagua, seguís teniéndolo disponible como amigo, pero si lo único que os apetece es estar atentos a cuestiones tecnológicas, la mejor opción es apuntaros (“Me gusta”, ya sabéis) a mi página Paniagua Networks.

También querría reseñar algunas novedades o actualizaciones, para acabar. Una de tipo personal-gamberra es que si formáis parte de la red Formspring, también allí me podéis encontrar para preguntarme cosas. Por supuesto, os responderé cualquier cosa, porque se trata de divertirse tanto con las preguntas como con las respuestas. Para preguntas y respuestas serias y técnicas, ya tenéis desde hace tiempo Los Foros del WWP.

Finalmente, como seguro que os habéis hecho un lío del quince, un pequeño esquema más mental que otra cosa. A ver si así yo mismo me aclaro. De nada ;-)

 

Y, finalmente, comentaros esas cosas tan aburridas al uso: he cambiado (¿no es obvio?) el diseño del blog, aplicando el tema Suffusion para WordPress. Me he copiado del blog amigo 7 grados… ¡Miguel, mil gracias!

Y que sepáis que los cambios son buenos, y no pararán, al menos en mi caso :-)

 

Dropbox 1.1.24, ahora en español, actualizado en el WWP. Aquí está:

Software > Utilidades > Dropbox

 

El compañero Francisco Martín García me ha hecho una divertida entrevista digital. La tenéis disponible en su magnífica web ExploraWindows.es. Concretamente aquí.

 

 

Un pequeño extracto, para abrir boca: “Una de las características más importantes de todo MVP que se precie consiste en tener una gran capacidad para hacerse con el mayor número posible de gadgets, goodies y objetos frikis durante la celebración de cualquier evento. No importa el valor o el tamaño del objeto en cuestión, sólo el hecho de que existe y puede ser tuyo gratis. Por eso es fundamental llegar siempre a tiempo a la entrega de “regalos”, ya sea en un Summit, en un TechEd, en un Open Day… Sin goodies no existiría el programa MVP tal y como lo conocemos”.

¡Gracias por la entrevista, Francisco! :-)

 

Acabo de poner el Microsoft Virtual PC. en el WWP. Así los usuarios de Windows Vista y XP no os podréis quejar por falta de software gratuito y de calidad para virtualizar… ;-)

Está aquí:

 

Software > Virtualización > Microsoft Virtual PC

 

© 2008-2012 - Pani Paniagua Pani.ES (blog) - Paniagua.ES (web) Suffusion theme by Sayontan Sinha